Corresponsables de Dios: tiempo, talento y tesoro

(Izquierda a derecha): Jessica Ruiz, Koren Ruiz y uno de sus hijos cantan una canción de alabanza el 26 de agosto en Nuestra Señora de Lourdes, Richmond.

“Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy en medio de ellos” (Mateo 18:20).

Esto se hizo realidad el sábado, 26 de agosto cuándo Koren Ruiz y su familia visitaron a la parroquia de Nuestra Señora de Lourdes, Richmond para la Conferencia Discipulado y Corresponsabilidad. La conferencia fue organizada por la Oficina de Desarrollo y fue una ocasión de convivio y una oportunidad para aprender más sobre nuestras responsabilidades como católicos.

Ruiz y su esposa Jessica son los dueños de la organización “Corresponsables de Dios.” Viajan por los Estados Unidos promoviendo la participación de la feligresía en la Iglesia, particularmente en la comunidad hispana. Ruiz, su esposa y sus hijos también son músicos – Koren Ruiz toca la guitarra acompañada por la bella voz de Jessica Ruiz y los instrumentos (piano y batería) de sus hijos.

La conferencia empezó con las palabras del obispo Barry C. Knestout, traducido en español por el padre Jonathan Goertz, párroco de Nuestra Señora de Lourdes, Richmond. Más de cien lideres se reunieron en la iglesia para la conferencia. “Ustedes son lideres en esta diócesis,” dijo el obispo. “Ustedes tienen roles importantes en la catequesis, en la coordinación o la administración, en la oración y en la adoración.”

“Desde el principio, los hispanoparlantes han sido lideres en la Iglesia de América,” el obispo continuó. Notó que las primeras iglesias católicas en Nuevo México y Puerto Rico se establecieron antes de que llegaron los peregrinos ingleses a Massachusetts. “La comunidad hispana abrió el camino, sembrando las semillas de la Iglesia en los Estados Unidos.”

(Izquierda a derecha): El padre Santos Ramirez, el padre Jonathan Goertz, el obispo Barry C. Knestout y el padre Rafael Rivas escuchan a Koren Ruiz durante la Conferencia Discipulado y Corresponsabilidad el 26 de agosto.

Luego Koren Ruiz dio una presentación, utilizando la alabanza y la música, sobre el tema de cómo crecer la Iglesia. “Dios es el Creador y Dador de todas las cosas que existen,” Ruiz dijo. “Él nos dio nuestro tiempo, nuestros talentos y nuestros tesoros.”

“El día de hoy, en este momento, no es de nosotros. Dios nos está prestándolo,” él explicó. “Todos tenemos talentos. A veces Dios nos confía los talentos, pero de una manera muy diferente. ¿De quién son los talentos? Dios. ¿Y para quién? Dios.”

“Una idea muy importante es que no somos dueños de absolutamente nada en este mundo,” él siguió. “Los tesoros también son de Dios y para Dios.”

Su discurso tenía muchos ejemplos y muchas preguntas para los lideres presentes. Compartió un cuento personal sobre la primera vez que tocó la guitarra: “Yo les puedo compartir la música,” él dijo. “Hay gente que me pregunta, ‘¿Cuándo empezaste a tocar música?’ Cuando tuve nueve años, le pedí a mi padre una guitarra y dinero para aprender como tocarla. Mi padre no quiso, pero mi madre me dio el dinero secretamente en una servilleta. Esto también fue un regalo de Dios.”

Él dijo que a veces la participación en la Iglesia requiere sacrificios. “El amor es sinónimo al sacrificio. En la cruz hay dos elementos que no pueden ser separados – el amor y el sacrificio,” Ruiz dijo. Pero al mismo tiempo, es importante que demos de nuestro corazón, no para ganar ni por obligación. El citó 2 Corintios 9:7, explicando que “Dios ama al que da con alegría.”

Después de cada sección del discurso, Ruiz y su familia cantaron himnos y alabanzas con los lideres, y hubo un momento de baile. Marcela Mejía Vernal, de la parroquia de la Epifanía, Richmond dijo que disfrutó esta parte del evento. “Fue emocionante porque toda la gente se mantenía activa y estuvo dinámico … Dios sigue existiendo,” ella dijo.

Con varias otras señoras de la misma parroquia, Mejía Vernal está formando un grupo carismático en su iglesia. “Hemos visto que la gente necesita otra forma de alimentación, pero no sin la formación – necesitamos la oración y la participación interpersonal,” ella dijo. “Esa fue la razón por que vinimos. Dios existe. ¿Dónde está?”

José Ruiz, ujier en la parroquia del Corazón Inmaculado de María, Blackstone vino con su esposa Norma quién sirve como ministro extraordinario de la Eucaristía. “Aprendí bastante cosas,” dijo José Ruiz. “Aprendí como servir y como ser voluntario en la Iglesia para ayudar a la Iglesia y a mi parroquia.”

Koren Ruiz enfatizó que es importante que demos nuestro tiempo, nuestros talentos y nuestros tesoros según lo que Dios nos ha dado. “Mi hijo a veces me pregunta, ‘¿Papa, tenemos que ir hoy a la iglesia? Una hora es mucho tiempo.’ ¿Pero cuantas horas hay en el día? ¿Y cuantas tenemos en una semana?”

“El americano gasta un promedio de 18 horas enfrente del televisor, 15 horas en el Internet, 14 horas hablando con personas en general, 6 horas haciendo compras, 2 horas jugando deportes y una sola hora en activades religiosas cada semana,” él dijo. “Estas cosas son importantes, pero nos tenemos que preguntar, ¿Que corresponsabilidad tenemos con lo que hemos recibido?”

El día del 26 de agosto fue una oportunidad para empezar con este proceso. Cuando el padre Goertz dio la bendición final, señaló al tabernáculo y dijo, “Hemos pasado todo el día aquí en la presencia del Señor.”

 

Lee esta historia en inglés.

 

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